por Ramon Benjamin
Pues vayamos primero al
diccionario compañero, ese que usas corrientemente (eso espero). Política se define como el arte, doctrina
u opinión referente al gobierno de los Estados. Como el modo de dirigir los asuntos del Estado. Por extensión es el
arte de conducir un asunto para alcanzar un fin.
Estas definiciones nos indican que política es la habilidad y talento para realizar el gobierno; también es política
las enseñanzas y las opiniones sobre el manejo de los Estados que suelen observarse en los individuos y los partidos políticos,
sobre la dirección de los asuntos públicos, los que afectan de diversas maneras la convivencia del ser
humano en sociedad.
Hacemos uso de nuestras habilidades políticas cuando desde pequeños, para alcanzar determinado objetivo, nos detenemos
a pensar en el que, como y cuando vamos a ejecutar algún paso para lograr un fin. Desde el llanto del niño en adelante, cada
vez con mayores conocimientos y recursos, practicamos la política.
“El hombre es un animal político, y por lo tanto, su forma de actuar es política”, dijo Aristóteles, por
eso la política esta en la educación, la economía, la lucha ecológica, la seguridad social, las relaciones exteriores, en
todos lados y no únicamente en los partidos políticos y en las elecciones, como erróneamente nos hacen creer.
El niño, desde la escuela primaria, es un ente receptor de información y así es visto hasta la universidad, así se
gradúa, obteniéndose un obrero calificado para ejercer un trabajo en beneficio de un sistema que todos sabemos es injusto
e insostenible. Es insostenible, en una interpretación sencilla, porque el día llegara en que sea imposible apaciguar el instinto
de supervivencia de quienes cada día sufren más hambre y marginación.
El ser humano permanece en un sistema educativo que niega
el valor de su conocimiento practico, donde no se le reconoce su opinión, donde no habla, solo escucha y
memoriza, donde se le califica de acuerdo a su capacidad para recitar lo que otros le señalan como correcto y necesario, hasta
que llega a convencerse de que todo esta bien y todo tiene que seguir así, reproduciendo ese patrón una y otra vez a través
de las generaciones.
Esta educación carente de diálogos y sentido social, verticalista, cargada de contenido ideológico, solo produce ejércitos
de obreros obedientes, enajenados. Nos enseñan a negarnos, a mentir y creernos. Pero la realidad es innegable, la verdad no
se puede ocultar, tarde o temprano la experiencia produce el descontento, la inconformidad, la idea.
Mentimos al decir “yo no soy político”, simplemente negamos nuestra naturaleza humana.
La política es una forma de participar como ciudadano en la toma de las decisiones que afectan a los grupos sociales. Y los
grupos sociales son afectados según su posición respecto a quien domina políticamente, lo que casi siempre quiere decir, quien
domina económicamente.
La política gubernamental refleja los intereses del grupo económica y socialmente dominante en el país, lo cual en
nuestro caso, de país dependiente y atrasado, significa seguir los dictados de países mas poderosos, gobernados por quienes
dominan social, política y económicamente en esos países, defendiendo como natural un orden impuesto por unos seres humanos
sobre otros. Entonces, gran favor le hacemos a quienes dominan social, política y económicamente, cuando vemos la política
como algo ajeno, perteneciente a la “clase política”, renunciando al derecho a opinar, a organizarnos,
a buscar un orden mas justo para todos. Les cedemos todo el tablero cuando no participamos, cuando aceptamos mansamente lo
que nos dicen, cuando no nos cuestionamos el por que de las cosas, cuando cada 5 anos vamos a votar por
quien ya nos ha defraudado antes, sin buscar alternativas realmente nuestras.
Contribuimos entonces a la efectividad de las políticas excluyentes del Estado.
Lo correcto es decir que no nos gusta la politiquería, que es otra cosa, la política barata vista como una forma fácil
de obtener beneficios personales. Politiquear significa desvirtuar la naturaleza y los fines de la actuación política, que
debe ser la promoción del bienestar colectivo remediando las necesidades de los ciudadanos y habitantes del país. Lo que nos
provoca asco es el rejuego político, las alianzas coyunturales, momentáneas, electoreras, mal intencionadas, personalistas.
¿Es eso lo querías decir compañero?
Política es sencillamente cuestionarse sobre un problema en la búsqueda de su resolución. Por eso hay que politizar,
dar carácter político, a todo aquel tema que tenga efectos sobre las condiciones de nuestra existencia como sociedad.
Hay que politizar, poner en duda, discutir lo que se pretende inmutable, natural, abrir el espacio a la opinión, la
propuesta, la opción, y someter estas a la consideración del colectivo.
La política rige la sociedad, por lo que aquel que declararse apolítico, es confirmarse victima
una ignorancia impuesta, comprensible y superable. O puede ser la primera muestra de una deshonesta actuación política basada
en una propaganda baratísima, completamente demagógica. Simplemente, todos somos políticos, la diferencia esta en nuestros
orígenes, nuestra conciencia y nuestros objetivos. ¿Piensas y opinas?, entonces
eres político.