Panamá y el
petróleo
Un reporte para Oilwatch Mesoamérica
por mir rodríguez, Ciudad de Panamá/1999
Panamá
está en medio de todo, y esa es una de sus principales cualidades definidoras. Hasta
hace poco nunca formó parte de Centroamérica (los frijoles y las tortillas son vistos como comida mexicana), y sólo estuvo
nominalmente en Sudamérica, entre 1821 y 1903 como parte de la Gran Colombia.
Desde los primeros años de la escuela a los panameños se nos enseña que Panamá es un país de tránsito, casi como un
subtítulo al nombre del país. De hecho, el mismo nacimiento de Panamá como una
república tuvo mucho que ver con el interés de los Estados Unidos de obtener términos favorables a la hora de construir un
canal que uniera el Atlántico y el Pacífico.
Como
consecuencia en parte de 96 años de militares gringos, 21 años de militares panameños y la invasión de 1989 Panamá se quedó
atrás en varios aspectos. Tiene una de las deudas externas per capita más altas
del mundo, fue el último país de la zona en tener una ley de ambiente (aprobada a mediados de 1998 y aún no reglamentada),
está entre los peores del mundo en cuanto al uso excesivo de agroquímicos y es el único país en Centroamérica que sigue usando
gasolina con plomo. La sociedad civil está todavía gateando. El movimiento ecologista
es casi inexistente, y el grupo ambientalista más importante del país, la Asociación Nacional para la Conservación
de la Naturaleza (ANCON), lejos de ser un movimiento
de base, está dirigido por y responde a poderosos intereses corporativos.
Pero
ahí está: sin ejército, con el único trecho donde se interrumpe la carretera Panamericana (en la selva del Darién al este
del país) y con casi 30% del país bajo control de pueblos indígenas. El cambio de siglo va más allá de lo simbólico para Panamá. Al final de 1999, varios miles de hectáreas de instalaciones militares gringas entrarán
a su jurisdicción junto con el Canal, que empezará a ser administrado enteramente por la Autoridad del Canal de Panamá, una entidad gubernamental.
Es imposible no pensar en el tema del Canal y de las áreas revertidas, y necesariamente domina toda discusión sobre
Panamá en estos tiempos.
Las
cosas están cambiando muy rápido, y seguirán cambiando. Es imposible hacerse
una idea del futuro. Mientras tanto, aquí hay una idea del presente.
La institucionalidad del petróleo
El Decreto de Gabinete No.
29 de 1992 crea la figura de zonas libres de petróleo, con un régimen fiscal favorable, bajo el cual se ha amparado la industria
petrolera a lo largo de esta década.
El Decreto No. 26 de 1993,
que reglamenta la ley de zonas libres de petróleo, indica en su Artículo 22 que las empresas están obligadas a establecer
un procedimiento y programa de monitoreo ambiental y evaluación que brinde un seguimiento ambientalista a la actividad petrolera...que
permita conciliar el desarrollo con la conservación. Suena muy lindo, pero según
un alto funcionario de la Dirección de Hidrocarburos,
esto simplemente nunca se ha hecho.
La Ley No. 36 de
1996 estableció por primera vez la eliminación del plomo en la gasolina para el año 2002 y las nuevas normas de importación
de automóviles. Panamá es el único país de Centroamérica que sigue utilizando plomo en la gasolina y uno de los que más plomo
consume en América Latina. Los estudios realizados en niños de la calle en distintas
zonas de la ciudad demuestran altos niveles de plomo en su sangre. Pero la Refinería Panamá ha mostrado poco interés en acelerar la eliminación
del plomo.
La nueva Ley General de
Ambiente, promulgada a mediados del año pasado, si bien tiene serias fallas, ha sido un importante paso adelante. Ya se había aprobado dos años atrás una ley mucho más completa, pero fue vetada por el presidente de la
república, entre otros motivos, porque era mala para promover la inversión extranjera.
Esta última, hecha bajo presión del Banco Interamericano de Desarrollo, como condición para recibir créditos, establece
a la Autoridad Nacional del Ambiente, ANAM, instituye
fiscalías especiales para delitos ambientales y, cuando sea reglamentada, fijará estándares ambientales para emisiones. La industria panameña podrá seguir como si nada por 8 años, después de los cuales
se espera que se hayan adecuado a la nueva legislación. Se ha ampliado un poco
el nivel de consulta pública y se indica, por primera vez, que los estudios de impacto ambiental se deben presentar antes
del inicio de un proyecto. |
Exploración
En Panamá
se han realizado exploraciones petrolíferas desde 1918. Hasta el presente se
han perforado 36 pozos de exploración, de los cuales 15 han mostrado indicios de hidrocarburos. Sin embargo, los yacimientos encontrados hasta ahora no son comercialmente viables, y el gobierno nacional,
a través de la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio
de Comercio e Industrias, está interesado en seguir promoviendo más exploraciones.
La última
compañía en realizar exploraciones en Panamá fue la Isthmian Oil
& Gas Company (o Idrian Oil), un consorcio irano-suizo que trajo en 1987 una plataforma de exploración al Pacífico y perforó
tres pozos en el área de la provincia de Darién, invirtiendo un total de 22 millones de dólares. Uno de estos pozos estaba en tierra firme y los otros dos en el Golfo de San Miguel, y estos dos últimos
mostraron indicios de
presencia
de gas natural y petróleo, si bien no económicamente factibles. El estado retiró
el contrato a la compañía en 1998.
Una
miembro de la Coordinadora Popular de Derechos
Humanos de Panamá (COPODEHUPA) me contó cómo, en un viaje a Garachiné, Provincia de Darién ,la gente le comentó estar asustada
por toda la maquinaria para exploración petrolífera que veían llegar, lo que sugiere que no fueron informados al respecto
del proyecto de exploración. Sin embargo el representante de la Comarca Emberá ante la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá (CONAPIP) me dijo que si bien
efectivamente han ocurrido exploraciones, no ha sido un tema de preocupación para ellos y no tienen ninguna posición oficial
al respecto. Este tema debe seguir investigándose.
Con
la llegada de la plataforma de la Isthmian en los años
80, la Texaco, con una larga presencia en Panamá y seguramente
sintiendo por primera vez una amenaza a su monopolio sobre las actividades petroleras del país, obtuvo concesiones de exploración
a lo largo del istmo, restringiendo efectivamente las posibilidades de otras corporaciones.
Aparentemente la mayoría de estas concesiones nunca fueron utilizadas, aunque entre 1990 y 1991 se llegaron a realizar
exploraciones en la aislada provincia de Bocas del Toro, al noroeste del país, que consistieron en fotografías aéreas y de
satélite y la toma de muestras de superficie.
En 1997
la empresa Cordillera Resources Inc. solicitó permiso de exploración geológica, geoquímica y geofísica en busca de gas natural
en la provincia de Bocas del Toro. La solicitud fue rechazada por la Dirección de Hidrocarburos por recomendación del Instituto de Recursos
Naturales Renovables (INRENARE, hoy ANAM).
Aparentemente
la exploración petrolífera en Panamá ha sido de bajo nivel y no ha producido resultados satisfactorios para las empresas,
si bien existe un interés del gobierno por seguir promoviéndolas y cuentan con legislación favorable para hacerlo. Aún así,
creo que el tema de la exploración no debe ser una prioridad para Oilwatch en Panamá.
Transporte
La mayor
importancia de Panamá en la industria global del petróleo está en el área del transporte.
El Canal
Veamos
algunos datos sobre el Canal de Panamá. La mayoría del tráfico por el Canal es entre la costa este de los EE.UU. y el lejano
oriente. En segundo lugar está el tráfico entre Europa y la costa oeste de los
EE.UU. y Canadá. Por tonelaje, el petróleo fue la segunda mercancía más transportada
a través del Canal después de los granos. Entre 1995 y 1997, 14%-17% de todos
los embarques que pasaron por el Canal fueron petróleo.
En 1997
pasaron 641 500 barriles de petróleo crudo o refinado por el Canal de Panamá (Tabla 1), siendo 64% de estos embarques en dirección
sur (Atlántico-Pacífico) y 36% en dirección norte (Pacífico-Atlántico). La mayoría
del trafico al sur fueron productos de petróleo, mientras que el crudo, gran parte de este proveniente de Alaska, representó
la mayoría de los embarques hacia el norte. En total, los productos del petróleo
representan más del 60% de todos los embarques de petróleo a través del Canal.
Panamá
permite un registro de abanderamiento por conveniencia, por lo que cuenta con una de las marinas mercantes más grandes del
mundo, incluyendo embarcaciones de 83 países, con Japón en el primer lugar. De
los 3 758 embarcaciones (de 1 000 GRT o más**), 19 son de combinación mineral/petróleo, 155 son tanqueros** de gas licuado
y 488 son tanqueros de petróleo.
El oleoducto
En 1982
la empresa Petroterminal de Panamá, S.A. abrió un oleoducto de 130 km.
cerca de la frontera con Costa Rica, desde Puerto Armuelles en el Pacífico, hasta Chiriquí Grande en el Atlántico. La idea era tener una alternativa más económica que el Canal para transportar el petróleo de Alaska hacia
los puertos de la costa este de los EE.UU. Con una capacidad de 860 000 barriles
por día, el costo de transporte es de cerca de $1 por barril, en comparación con unos $2 por barril que sale transportar petróleo
en un barco Panamax por el Canal de Panamá.
El oleoducto
llegó a transportar más de 2 200 millones de barriles de crudo de Alaska hasta abril de 1996, cuando el aumento en el consumo
de petróleo en la costa oeste de los EE.UU. junto con la baja en la producción de Alaska y la decisión de permitir la exportación
de este petróleo hacia el extranjero provocaron su cierre.
Los
productores del Caribe han mostrado interés al operador del oleoducto, Northville Industries, en reactivar el oleoducto en
dirección contraria, según el Energy Information Administration (USEIA) de los EE.UU., para permitir que el aumento en la
producción petrolera de Colombia y Venezuela alcance los mercados de la costa oeste y de otros lugares del Pacífico.
Tabla 1: Comercio de petróleo a través del Canal de Panamá (1,000
barriles/día)
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|
Dirección sur - A al P |
Dirección norte - P al A |
Total de petróleo acarreado
|
|
|
AF1995
|
AF1996
|
AF1997 |
AF1995
|
AF1996
|
AF1997 |
AF1995
|
AF1996
|
AF1997 |
|
Crudo |
89.8 |
100.7 |
87.8 |
131.6 |
170.2 |
162.8 |
221.3 |
270.9 |
250.6 |
|
Porcentaje del total |
25.7% |
24.2% |
21.4% |
57.9% |
64.5% |
70.5% |
38.4% |
39.8% |
39.1% |
|
Derivados |
259.3 |
316.3 |
323.0 |
95.6 |
93.7 |
68.0 |
354.9 |
409.9 |
390.9 |
|
Petróleo total |
349.1 |
417.0 |
410.7 |
227.2 |
263.9 |
230.8 |
576.2 |
680.9 |
641.5 |
|
Porcentaje por dirección |
60.6% |
61.2% |
64.0% |
39.4% |
38.8% |
36.0% |
|
|
|
(adaptado de USEIA)
Almacenamiento
Para
las corporaciones establecidas en Panamá es un gran negocio la venta de productos de petróleo a las embarcaciones que cruzan
el Canal o que atracan en alguno de los puertos del Pacífico o el Atlántico. Con
una capacidad de almacenamiento total de unos 14 millones de barriles de productos derivados de petróleo, Panamá es el país
con mayor capacidad de almacenamiento en Centroamérica, y la idea del gobierno es que se Panamá se convierta en un gran centro
de almacenamiento y distribución a nivel regional.
La principal
compañía que se dedica al negocio del almacenamiento es Atlantic-Pacific, S.A. (APSA), con instalaciones en ambos océanos. De los 337 derrames ocurridos en los principales puertos entre 1991 y 1998 (ver recuadro),
93 fueron responsabilidad de APSA, que cuenta con instalaciones anticuadas y ha mantenido un comportamiento consistentemente
irresponsable. Existen sospechas de que en algunos de sus tanques de almacenamiento
podrían estar guardándose desechos tóxicos, y tras un derrame de búnker recientemente acaecido, improvisaron un vertedero
sin recubrimiento, directamente sobre la cobertura vegetal, donde depositaron el material derramado.
Derrames: cuestión de rutina
Toda esta actividad de movimiento
de embarcaciones, de almacenamiento y de trasiego, aumenta el riesgo de derrames. Según
la lista del USEIA de grandes derrames en el Gran Caribe (incluyendo Estados Unidos, Centroamérica, el Caribe y el norte de
Sudamérica), 2 de los 17 derrames ocurrieron en Panamá. El primero en 1968, cerca
de la Isla Galeta, en el cual se derramaron 3 millones
de litros de diesel y bunker C; el segundo ocurrió en Bahía las Minas, en la Refinería Panamá, en 1986, donde se derramaron nada menos que 8 millones de litros de crudo. Este último derrame fue de tales proporciones que ameritó la creación de un programa
especial del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales para estudiar los efectos del derrame sobre el ecosistema.
Los derrames son casi cosa
de todos los días. Citando algunos ejemplos: a mediados de esta década hubo un
derrame en la finca de Tanques de Arraiján, hoy propiedad del consorcio Alireza Mobil, contaminando el Río Velazquez. En 1995 hubo otro derrame en Bahía Las Minas, esta vez de 4000 barriles de crudo,
devastando los manglares del área y matando a una ballena que quedó encallada en la costa.
Sólo en 1998 ocurrieron 63 derrames, entre pequeños y no tan pequeños. En
los puertos de Balboa y Cristóbal, los principales del Pacífico y el Atlántico, ocurrieron un total de 337 derrames, la mayoría
de embarcaciones transitando por el Canal o supliendo de crudo o de derivados a las instalaciones de almacenamiento en ambos
océanos. |
Refinado
Panamá
tiene una operación de refinado de grandes proporciones (Tabla 2), con casi la mitad del total de actividad en centroamerica. Por muchos años el monopolio en este rubro era ostentado por la compañía Refinería
Panamá, S.A., propiedad de la Texaco, instalada en Bahía
Las Minas, provincia de Colón (Atlántico). Hoy ya no existe un monopolio, legalmente
hablando, si bien se mantiene de hecho.
En 1998
el Estado celebró un contrato con un nuevo consorcio, Alireza Mobil Terminals, que adquirió una concesión para operar la finca
de tanques de Arraiján (Pacífico), con una capacidad de almacenamiento de 1.5 millones de barriles y dos muelles de alto calado,
el mismo día que el área fuera entregada a Panamá por los Estados Unidos, con la posibilidad de realizar actividades de abastecimiento
de combustible y refinado de crudo. Un reportaje de varias partes en un diario
local reveló un aparente caso de corrupción en la asignación de esta concesión, en la que tres personas con nexos al partido
gobernante recibieron una millonaria suma por parte de la compañia, mayor que la que el Estado panemaño ha recibido hasta
ahora. Aparentemente, además, la compañía no ha presentado todavía el EIA que la ley establece antes del inicio del programa
de inversiones
La refinería
tiene problemas de emisiones atmosféricas, lo cual no es de extrañar si no tienen un plan de monitoreo ambiental, y si nunca
se les ha exigido nada. Hasta el momento no he podido encontrar ningún estudio
de la calidad del aire en la zona, pero los reportes orales de que el olor no se aguanta en las áreas circundantes a Bahía
Las Minas son consistentes y generalizados.
Tabla 2: Volumen
de refinado de petróleo en Centroamérica y porcentajes correspondientes a Panamá
|
|
Total refinado (x1000 barriles/día) |
# de refinerías |
destilación de crudo
(x1000 barriles/día) |
Catalytic
cracking (x1000 barriles/día) |
Thermal
cracking (x1000 barriles/día) |
Reforming (x1000 barriles/día) |
|
Panamá |
98
(48.5 % c.a.) |
1 |
60
(40% c.a.) |
11 (73% c.a.) |
27
(79% c.a.) |
0 |
|
Nicaragua |
21 |
1 |
17 |
4 |
0 |
0 |
|
Honduras |
16 |
|