El Petróleo en Panamá
Reporte General para Oilwatch Panamá
2004
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Introducción
Para darnos una idea, no está demás decir que la República de Panamá se localiza
en el área más angosta del Istmo Centroamericano, y sirve de enlace entre Norte y Sudamérica. Tiene una superficie total de
75,517km2. Y fue una las últimas zonas del continente en emerger a tierra firme.
Panamá está dentro de la hora del meridiano 75 al oeste de Greenwich (tiene cinco
horas de retraso con relación a la hora de Greenwich). Limita al oeste con la República de Costa Rica, al este con la República de Colombia, al norte con el Océano Atlántico y al sur con el Océano Pacífico.
Además, “Pro-mundi beneficio” reza el lema de nuestro escudo
nacional. Y no fue broma de aquel poeta hijo de la incipiente burguesía nacional que lo creo. Nuestro país ha servido y se
han servido de él, desde el nacimiento del ciclo global del Capitalismo en calidad
de Puerto y paso transoceánico.
Esta constante económica social le da una particularidad a esta sociedad de la dependencia, que han forjado en más
de 100 años los intereses corporativos locales, sustentada en consumo de la baratija y el derroche. Ciclo que empieza a cerrarse
como consecuencia de la hiperabsorción de recursos sociales y naturales del Capitalismo.
Desde la entrega del último informe sobre la situación del Petróleo en Panamá, en 1999, la cosa ha variado en favor
de la dependencia hacia las transnacionales. En ese informe Mir Rodríguez hizo énfasis en que la actividad petrolera en Panamá
se desarrollaba intensamente en el renglón de actividades, de almacenamiento y de refinado. Sin embargo, actualmente la constante de desarrollo de almacenamiento cobra mayores índices y está así enfatizado
en el Plan 2004 de Gobierno del Partido Revolucionario Democrático. Por otro lado en el país ya no se refina desde el año
2003, sino que importa el 100% de gasolina y derivados del petróleo.
La política energética oficial actual y la del gobierno del próximo quinquenio, hace énfasis en el desarrollo de infraestructuras
de trasiego de petróleo, como un pretendido oleoducto y gaseoducto entre Panamá y Colombia. Discurso hermanado entre el entrante
Presidente Martín Torrijos y el presidente Colombiano Álvaro Uribe Vélez. Sobre todo cuando el sector financiero local (Petróleos
Delta y otros Satélites de las transnacionales) hicieron fuertes inversiones en la Campaña.
Lastimosamente el presente reporte es un pantallazo de la temática, por obvias limitaciones materiales; sin embargo
abre esquemas para una futura investigación exhaustiva sobre la situación del petróleo y sus interrelaciones en nuestro país.
1-El Petróleo y el Modelo Económico social de Panamá
Panamá cuenta con un PIB de 12883 balboas, una deuda publica total de 8.660 millones de dólares. Para abril del año 2004 el PIB se componía de 7.5 sector primario,
10.3 industria, y 76.2 servicio.
Panamá tiene un mercado interno reducido por razones estructurales. Sólo al comenzar el siglo
XX Panamá no contaba siquiera con un cuarto de millón de habitantes en un mundo de 2000 millones de habitantes. En ese entonces la población del Istmo era en más de un 80% rural y autártica, es decir, producía lo que
consumía.
En 1959
nace el niño millón. Es época de un incipiente desarrollo industrial, por ello un número creciente de pobladores nacidos en
espacios rurales se traslada a los espacios urbanos de mayor importancia ubicados en la zona de tránsito. Y empieza a gestarse
el hacinamiento urbano de hoy día.
Al emerger
del desarrollismo, desde los 70´tas, disminuyó la tasa de mortalidad infantil hasta 20.6 por cada 100 niños nacidos (1999),
la tasa bruta de mortalidad se ha reducido hasta 5.1 defunciones por cada 1,000 habitantes (1999) y la esperanza de vida al
nacer ha mejorado hasta 74.3 (1999). Aún así la tasa de crecimiento geométrico
por 1,000 habitantes es baja de 1.65 (1999)- y el censo del año 2,000 arrojó una población de sólo 2.8 millones de habitantes
en un mundo de 6 mil millones, es decir, que tenemos sólo el 0.005% de la población mundial.
El 38%
de los panameños son pobres, es decir, apenas y consumen para su subsistencia. En un país donde el costo de la vida para una
familia promedio de 4.4 personas es de unos B/.550.00, sólo el 3% de los asalariados gana B/.1,500.00 y más al mes.
Con semejantes
condiciones, el mercado de consumo panameño es pequeño y por tanto, poco atractivo para la inversión capitalista lo cual es,
sin duda, una deficiencia estructural para nuestro desarrollo. Más sin embargo, la ventaja comparativa del Canal de Panamá
le da un valor político al país, dentro de la configuración geoestratégica de las transnacionales y sus centros de Poder.
Por lo tanto,
el paso interoceánico resulta vital para las grandes potencias desde el siglo XVI hasta hoy.
Durante el período belicista de la expansión imperialista, esa necesidad se impuso y se logró al precio de la fragmentación
política de Colombia, del establecimiento de un enclave colonial y de un protectorado en Panamá, que duró hasta 1939.
Históricamente
los intereses corporativos locales han mantenido vigente un proyecto Anseático, lo cual puede apreciarse en las grandes concesiones
hechas al capital extranjero en las márgenes del canal, entre ellos el sector energético, el cual a raíz de la ley 6 del 3
de febrero de 1997 pasó, en un 98%, a manos del capital privado transnacional, bajo un régimen tributario altamente flexible.
La legislación
producida a partir de la ley 6, durante los últimos quinquenios tendió, como veremos adelante, a flexibilizar y desnacionalizar
aún más, las políticas energéticas del país. Sobremanera en el ultimo año.
2- Evolución Institucional del Petróleo
MARCO INTITUCIONAL
La Ley
No.8 de 16 de junio de 1987, rige en Panamá el sector Hidrocarburos, bajo la denominación de "Por la cual se regulan las actividades relacionadas con los hidrocarburos", ordena los diversos aspectos
de la industria petrolera y prevé incentivos fiscales y otros beneficios para las empresas que inviertan en el país, en este
tipo de actividades. Contiene normas generales sobre el objeto y ámbito de aplicación de la Ley y hace
recaer en el Ministerio de Comercio e Industrias la responsabilidad de formular y promover la Política Nacional de
Hidrocarburos.
Crea el otorgamiento
de permisos especiales para la realización de estudios geológicos, geofísicos y geoquímicos preliminares establece la figura
de Contrato de Operación, que tienen por objeto establecer las condiciones en que la Contratista desarrollará las actividades que pretenda realizar.
De acuerdo con la Ley, la exploración y explotación
de hidrocarburos se llevará a cabo por cuenta y riesgo de los Contratistas, sin obligaciones para el
Estado.
La Ley le concede exoneración del impuesto de importación sobre maquinarias, equipos,
repuestos y demás artículos necesarios para la realización de las actividades propias de los Contratistas. Se exonera del
pago del Impuesto Sobre la Renta, sobre las utilidades a los
Contratistas que se dediquen a la exploración y explotación de hidrocarburos durante los cinco primeros años de producción
o hasta que recupere la totalidad de las inversiones realizadas antes del inicio de la producción comercial.
Para las empresas que celebren Contrato de refinación, transporte y almacenamiento, se prevé un régimen especial de
depreciación de sus bienes.
Los Contratistas, podrán beneficiarse de un régimen
especial de arrastre de pérdidas para efectos del pago del Impuesto sobre la
Renta, consistente en que las pérdidas sufridas durante cualquier año de operación podrá deducirse de la
renta gravable de los tres años inmediatamente posteriores al año en que se produjeron.
Liberalización del Mercado de Hidrocarburos
Con el Decreto de Gabinete No. 29 de 14 de julio de 1992, el Estado estableció
una política de liberalización del mercado petrolero. Con el Decreto No. 38 de 9 de septiembre de 1992 por el cual se 3 modificó el Decreto de Gabinete No. 29 del 14 de julio de 1992 incorporó elementos adicionales
que permitieron una efectiva liberalización del mercado petrolero en Panamá; el Decreto No. 4 de 3 de febrero de 1993 adicionó
un artículo al Decreto de Gabinete No. 29 de 14 de julio de 1992, eliminó el
arancel de importación a los productos derivados de petróleo con motivo de su venta o traspaso al IRHE (Instituto de Recursos
Hidráulicos y Electrificación) ; y el Decreto de Gabinete No. 14 de 7 de abril de 1993 reglamentado mediante Decreto Ejecutivo
No. 26 de 6 mayo de 1993 incorporó disposiciones que facilitan el establecimiento de zonas libres de petróleo.
Cabe destacar la Resolución No. 329 de la Oficina de Regulación de Precios, la
cual deja sin efecto todas las resoluciones existentes que establecían los precios y fletes de los productos derivados del
petróleo, liberando los márgenes del concesionario y distribuidor. El 31 de diciembre de 2002 el Estado aprobó la terminación
anticipada del Contrato Ley No. 35 de 31 de diciembre de 1992 celebrado entre el Estado y Refinería Panamá, S. A. (controlada
por Chevron-Texaco) y, mediante la Resolución No. 58 del 31 de diciembre de 2002, de la Dirección General de Hidrocarburos
se establecieron los procedimientos que deberán observar las empresas que comercializan derivados de Petróleo en el Mercado
Doméstico de la República de Panamá. También, con el Decreto de Gabinete No. 36 del 17 de septiembre de 2003 se estableció
una Nueva política nacional de hidrocarburos en la Republica de Panamá y se desarrollaron medidas con el objetivo de entregar
al oligopolio todo el funcionamiento de las actividades relacionadas con la industria y la comercialización de los productos
derivados del petróleo. Como consecuencia de lo anterior terminaron las operaciones de refinación de la única refinería en Panamá y se pasó a la importación del 100% de los
combustibles.
Cabe destacar que el decreto No.29 de 14 de julio de 1992, denominado "Por el cual se establece una política de liberalización
del mercado petrolero en la República de Panamá
y se toman otras medidas", contempla la creación de Zonas Libres de Petróleo, lo cual consiste en recintos cerrados con controles
aduaneros en donde se podrán realizar actividades de importación, introducción, reexportación, almacenaje, refinación, mezcla,
trasiego, venta al mercado local y la manipulación de petróleo crudo, semiprocesado o cualquiera de sus derivados.
Las empresas que se acojan al régimen de Zonas Libres de Petróleo gozarán de los beneficios tributarios contemplados
en el Código Fiscal. Según esta modalidad el petróleo crudo y sus derivados entrarán a las Zonas Libres de Petróleo, sin pagar
impuestos, gravámenes y demás contribuciones fiscales relacionadas con su importación.
También este
régimen prevé la exoneración de Impuestos sobre las operaciones exteriores (exportaciones). Con este propósito se adecuaron
ciertos Artículos del Código Fiscal, para incluir como operaciones exteriores las ventas de petróleo crudo y sus derivados
que se realicen desde una zona Libre de Petróleo a naves marítimas y aéreas de tráfico.
Cabe, destacar aquí, el reciente conflicto
con el sector transporte, y sus empresarios principales, que exigen al Estado se le elimine los requisitos para la importación
del combustible, al verse afectados por la tendencia alcista del ultimo año.
Ello tendría que reformar todo el marco jurídico anteriormente citado.
3- Exploración
Como
nos señala el informe sobre Petróleo en Panamá, de 1999; en el país se han realizaron exploraciones desde 1918. Se han perforaron unos 36 pozos, de los cuales 15 evidenciaban
indicios de hidrocarburos, pero sin valor comercial.
En
el informe de 1999 figura que la ultima compañía en realizar exploraciones en Panamá fue la Isthmian Oil & Gas Company
(o Idrian Oil), un consorcio irano-suizo que trajo en 1987 una plataforma de exploración al Pacífico y perforó tres pozos
en el área de la provincia de Darién, invirtiendo un total de 22 millones de dólares.
Uno de estos pozos estaba en tierra firme y los otros dos en el Golfo de San Miguel, y estos dos últimos mostraron
indicios de presencia de gas natural y petróleo, aunque no económicamente factibles.
El estado retiró el contrato a la compañía en 1998.
En los 80`s Texaco, de vieja presencia en Panamá, logró concesiones de exploración en
el istmo, limitándole posibilidades a otras corporaciones. Aparentemente entre
1990 y 1991 se llegaron a realizar exploraciones en la provincia de Bocas del Toro, y el noroeste del país, pero sólo a base
de fotografías aéreas y de satélite y muestreo de suelos.
En
1997 la Dirección de Hidrocarburos por recomendación del Instituto de Recursos Naturales Renovables (INRENARE, hoy ANAM),
rechazó una solicitud de la empresa Cordillera Resources Inc para exploración geológica, geoquímica y geofísica en busca de gas natural en la provincia de Bocas del
Toro.
Debemos agregar, que en una nota de negocios
del sector petrolero del 2001 se menciona que la empresa Harken Energy se encontraba por desarrollar exploraciones en el golfo
de Darién, en Garachiné. Sobre el tema ya miembros de la red Oilwatch han informado casi los mismos indicios. Sin embargo,
en consulta con funcionarios del Ministerio de Comercio e Industria, aparentemente no hay tal posibilidad. En
suma, la
exploración petrolera en Panamá ha tenido un bajo perfil, sin mayores resultados para las empresas. En este aspecto, creemos que Oilwatch
Panamá debe desarrollar una política de investigación más exhaustiva.
4- El Consumo
La
formación socioeconómica panameña ha determinado que el sector servicio y transporte sea los mayores consumidores de los derivados
del petróleo.
En
Panamá, Sector Hidrocarburos está constituido por ocho zonas libres de petróleo las
que poseen una capacidad de almacenamiento de 16.68 millones de barriles de crudo y derivados de petróleo.
Durante
el año 2002, el volumen de petróleo crudo importado fue de 9.84 millones de barriles, con un valor C.I.F. de B/. 221.68 millones
y un precio promedio de B/.22.52 por barril. Este volumen de crudo importado es el resultado de la terminación anticipada
del contrato Ley No.35 del 15 de septiembre de 1992; entre la
Refinería Panamá S.A. y el Estado Panameño.
La producción de los principales derivados de petróleo fue de 5.794 millones de barriles, desglosados
así:
En el año 2002, el consumo de derivados del petróleo alcanzó un volumen de 501.8 millones de
galones lo que significó un aumento leve de 2.0% con relación al año 2001, cuyo consumo fue de 492.0 millones de galones.
Con relación al consumo nacional de derivados de petróleo, es necesario resaltar que los combustibles que más demanda
tienen, en orden de importancia son, el diesel liviano, las gasolinas, el Bunker C y el GLP.
En cuanto al consumo
sectorial de derivados de petróleo, destacan el consumo del sector transporte (incluida la flota pesquera), la industria,
el sector comercial y gubernamental, y el residencial.
A partir
de diciembre de 2001 se dejaron de vender gasolinas con plomo y en su lugar se venden tres tipos de gasolina sin plomo: 95
octano, 91 octano, y 87 octano.
El precio
promedio por galón al consumidor, en el año 2002, de la gasolina sin plomo 95 octano fue de B/.1.83, de la gasolina sin plomo
91 octano B/.1.80, de la gasolina sin plomo 87 octano B/.1.68, del diesel normal B/.1.27 y del diesel mejorado B/.1.34.
Referente al gas licuado (GLP),
el precio promedio del cilindro de 25 libras disminuyó de B/.4.46 por cilindro en el año 2001 a B/.4.03 en el año 2002. El
estado subsidia este cilindro por ser el mayor demanda por parte de la población.
-El
Canal de Panamá
El Canal de Panamá constituye alrededor del
43% del sector servicios y es el más importante generador de divisas del país.
En el 2002 el tránsito por el Canal de Panamá se
presentó un aumento de 2.3% en el tránsito de los buques de alto calado (peso muerto) a través del Canal de Panamá. Pese al aumento en estos renglones, se da una disminución muy marcada en el rubro
petróleo y sus derivados con 17.4% y el resto de la carga en 3.6%. Esta disminución
se puede atribuir principalmente a la reducción de la producción de crudo en el Ecuador y a la clausura de las operaciones
de la Refinería Panamá.
El
paso de petróleo y sus derivados por el Canal de Panamá pasó de 116.6 en 2001 a 117.8
millones de tonelada en el 2002, con una variación del 1.0%
En
el año 2003 en el canal de Panamá pasaron del Atlántico al Pacifico 13, 172 toneladas
largas de petróleo y sus derivados, y del Pacífico al Atlántico 7,927 toneladas
largas.
-El Transporte Público y Generación Eléctrica
El consumo total de productos derivados de petróleo durante el año 2002 en el Sector Transporte fue de 457,113
miles de galones. Las Gasolinas sin Plomo subieron de 106,852 miles de galones en el año 2001 a 140,818 miles de galones en
el año 2002 y el Diesel Liviano subió de 175,220 miles de galones en el año 2001 a 180,186 miles de galones en el año 2002;
lo que representa un aumento del 31.8% en Gasolinas sin Plomo y del 2.8% en Diesel Liviano. La gráfica siguiente muestra la
variación de consumo mensual de éstos derivados de petróleo durante el año 2002.
En cuanto a la utilización de combustible para generación térmica, en el año 2002 se consumieron 57,433 miles
de galones de Bunker C, 44,745 miles de galones de Diesel Marino y 2,198 miles de galones de Diesel Liviano. En el año 2001
se habían consumido 112,643 miles de galones de Bunker C, 44,238 de Diesel Marino y 3,996 de Diesel Liviano; lo que representa un 165 disminución de 49.0% en Bunker C, un aumento de 1.2% en Diesel Marino y una
disminución de 45.0% en Diesel Liviano, que tiene una participación menor en el total de consumo.
Los precios de paridad promedio por galón de los derivados de petróleo utilizados para generación eléctrica
bajaron de la siguiente manera: En el año 2001 el Bunker C se tasaba en 0.5647, el Diesel Marino en 0.7800, y el Diesel Liviano
en 0.8338; mientras que en el año 2002 los precios promedio fueron de 0.6323 para el Bunker C, 0.7427 para el Diesel Marino,
y 0.7702 para el Diesel Liviano.
5- INDUSTRIA DE TRASIEGO Y ALMACENAMIENTO.
Panamá cuenta con las instalaciones Portuarias en Balboa, Roadman, Cristóbal, Charco Azul,
Chiriquí Grande y Bahía Las Minas, las cuales están dotadas de infraestructuras de almacenamiento de combustibles.
Cuenta además, con un Oleoducto de 131
kilómetros de Longitud que trasiega de petróleo crudo del Pacífico al Atlántico. Este Oleoducto tiene
una capacidad de bombeo de 800,000 barriles por día y de 2.5 millones de barriles de almacenamiento en cada una de sus terminales,
en el Pacífico (Charco Azul) y en el Atlántico (Chiriquí Grande),.
El Sector Hidrocarburos en la República de Panamá, está constituido por ocho zonas libres de petróleo, las
que poseen una capacidad de almacenamiento de 16.68 millones de barriles de crudo y derivados de petróleo.
Durante el año 2002, el volumen de petróleo crudo importado fue de 9.84 millones de barriles (hasta el mes
de julio), con un valor C.I.F. de B/. 221.68 millones y un precio promedio de B/.22.52 por barril.
En cuanto a la introducción de productos terminados tales como gasolinas, diesel liviano, LPG y otros, en
el año 2002, las zonas libres de petróleo, Refinería Panamá, S.A. y PETROPORT, S.A. ingresaron al país 8.79 millones de barriles
de dichos productos.
Es importante destacar la situación de Panamá, ante
las perspectivas actuales el BIB, que a través de su documento" Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Básica
entre México y los países del Istmo Centroamericano" (noviembre 2000) afirma que "los gasoductos parecen la mejor alternativa
para el transporte de gas (en comparación con el transporte de gas licuado por buques)". Además menciona dos elementos fundamentales:
primero, "El gasoducto tiene más efectos locales y cuenta con sinergias con el Sistema de Integración Eléctrica para América
Central (SIEPAC)". Segundo, pone en relieve nuevamente el objetivo estratégico del ALCA: "Permite la eventual interconexión
desde Venezuela hasta Estados Unidos: Gasoducto entre Yucatán y Guatemala, con extensión al resto de Centroamérica; Gasoducto
submarino de Colombia a Panamá, con extensión a otros países del norte; Gasoducto entre Venezuela y Colombia (para proveer
a Panamá)". Estos proyectos debieran poner en alerta a las poblaciones indígenas y campesinas ya que los gasoductos cruzarán
por sus casas, milpas, cafetales y bosques.
En otras palabras, se facilitaría a las empresas
eléctricas transnacionales invertir en proyectos de gas ya que se prevé será el insumo principal para generar la energía en
la próxima década. El PPP y el ALCA vinculan los gasoductos con el mercado eléctrico regional porque "El mercado más importante
para el gas natural en Centroamérica sería la generación eléctrica", según el mismo PPP. Por su lado, para el Sistema de Integración
Eléctrica para Centroamérica (SIEPAC), "la industria eléctrica sería el principal consumidor de gas natural", y la integración
del sistema "facilitará la convergencia con el futuro de la industria del gas natural de la región (...) creando los incentivos
para la construcción de gasoductos". De hecho, en México, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es el principal consumidor
de gas natural en el país.
Lo anterior fue luego confirmado por Lourdes Melgar, directora de Asuntos Internacionales de
la Secretaría de Energía de México (SENER) al afirmar que la integración energética entre México, Canadá y EU sería palpable
en el mes de marzo del 2002, cuando se presentaría la radiografía oficial de la situación de oferta y demanda del petróleo,
gas y electricidad en América del Norte, ya que se pretende establecer una misma normatividad para toda la región. Esto es
el ALCA en todo, desregular a las naciones (eliminar sus leyes), para hacer una regulación continental que proteja a las corporaciones
transnacionales. El documento se denominó "Perfil Energético de América del Norte" donde establece que "El consumo de energía
per cápita crecerá 10% hacia el 2010 en la región de América del Norte". Refiere que EU tiene reservas de gas natural por
167 billones de pies cúbicos, Canadá por 92 billones y México sólo 30 billones de pies cúbicos. Así, aunque las necesidades
son más del norte que del sur, con el traslado de las plantas productivas y las industrias hacia el sur en búsqueda de mejores
ventajas comparativas y mano de obra barata, la explotación crecerá en América Latina(CIEPAC).
6-
El Petróleo en el Modelo Energético Panameño
El modelo energético panameño actual, nace con la ley 6 del 3 de febrero de 1997, que privatizó todo el sector.
Expertos en la materia dicen que la capacidad instalada actual en Panamá para generar energía eléctrica es de mil 392
MW, de los cuales 770 MW son por generación hidráulica, 573.40 MW de generación térmica y 48.5 MW corresponden a la Autoridad
del Canal de Panamá.
Para abril del 2002 la generación eléctrica térmica consumió un promedio 15,000,
000 galones de combustible. En ese año se invirtieron unos 247 millones de dólares en plantas térmicas.
El Modelo Energético Panameño tiene la deficiencia de que el 16% de la población Panameña no tiene Energía eléctrica
en sus hogares. Aparentemente la tendencia histórica de la demanda, según la Comisión de Política, es de un 5.5 % por año,
sin embargo los criterios actuales que regulan la exportación de energía consideran lo exportado como parte de la demanda
del sistema de generación nacional. La demanda máxima en la historia del sector
se dio el 13 de abril pasado cuando, aparentemente, el país consumió un total de 923 MW.
Este criterio de medida de la demanda no tiene sustento científico para salvaguar los intereses nacionales, sino que
está hecho a la medida de unos intereses particulares, pues con ello se produce un incremento ficticio en la demanda que se
traduce en un incremento en el costo de la energía realmente consumida por los panameños. En días atrás la Empresa EleKtra
se quejaba de este problema, pero por su situación en el mercado.
Bajo estos hechos sobre la Demanda, es refutable la tesis de la Comisión de Política Energética de que el país
precisa una inversión de B/.1,000 millones en el sector eléctrico durante los
próximos diez años(Informe COPE 2002).
Negativo es para el país además, el hecho de que los generadores con contratos de exportación, no requieren generar
físicamente con sus propias plantas esta energía y la pueden comprar en el mercado ocasional a precios más baratos de lo que
les cuesta generar. Esto es lo que sucede. Estos generadores aumentan su margen de ganancias en perjuicio del costo de la
energía a los consumidores panameños, sin ni siquiera tener que invertir en sus centrales de generación.
Otro elemento, es que el precio de la energía a nivel mayorista es mucho más competitivo que el precio correspondiente
de algunos países de Centroamérica, según lo expresado en el Segundo Encuentro Latinoamericano de Energía: Hacia la Integración
de los Mercados, realizado en nuestro país este año. El costo promedio del MW para la exportación es de aproximadamente 50
dólares.
Por esta razón, cada vez más agentes Centroamericanos suscriben contratos de intercambio de energía con generadores
locales que han provocado mantener la tendencia del papel exportador de Panamá y que se refleja en los índices de los últimos
meses (Ing. Orwell Herrera T.).
El modelo energético panameño se presta para la estafa al consumidor y tiene graves consecuencias ambientales, pues
en esta situación jurídica no se puede desarrollar una política energética sustentable, que dependa mucho menos del combustible
fósil, pero que tampoco ocasiones otros desequilibrios ambientales en el país como de hecho está ocurriendo con el auge hidroeléctrico.
7- Los Derrames
Para el año 1999, el informe Oilwatch Panama señalaba que Toda esta actividad de movimiento de
embarcaciones, de almacenamiento y de trasiego, aumenta el riesgo de derrames. Para
esas fechas en la región del caribe 2 de los 17 derrames ocurrieron en Panamá. El
primero en 1968, cerca de la Isla Galeta, en el cual se derramaron 3 millones de litros de diesel y bunker C; el segundo ocurrió
en Bahía las Minas, en la Refinería Panamá, en 1986, donde se derramaron nada menos que 8 millones de litros de crudo. Este último derrame fue de tales proporciones que ameritó la creación de un programa
especial del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales para estudiar los efectos del derrame sobre el ecosistema.
Para 1995 hubo otro derrame en Bahía Las Minas, esta vez de 4000 barriles de crudo, devastando
los manglares del área y matando a una ballena que quedó encallada en la costa. Sólo
en 1998 ocurrieron 63 derrames, entre pequeños y no tan pequeños. En los puertos
de Balboa y Cristóbal, los principales del Pacífico y el Atlántico, ocurrieron un total de 337 derrames, la mayoría de embarcaciones
transitando por el Canal o supliendo de crudo o de derivados a las instalaciones de almacenamiento en ambos océanos.
La situación señalada por el informe de 1999, no ha variado, y se siguen sucediendo derrames.
El 02/06/2000
dos enormes buques colisionaron cerca de la entrada atlántica del canal, provocando
un derrame de combustible.
En enero de 2001 un barco tipo Panamax de bandera griega "Neapolis" sufrió un daño en dicha nave lo que provocó
un derrame de petróleo. Más 10 barriles de bunker pesado se derramaron en la playa frente a la calle Primera Paseo Washington
en la ciudad de Colón,
El 25 de marzo
de 2004 se derramaron en Isla Galeta, en Colón, 84 galones de combustible en dos kilómetros de costas.
Un derrame
de aceite y combustible se produjo en el pacifico panameño.
En mayo de 2004 se dio un derrame que se originó en una empresa
de cabotaje en Rodman, cuando una embarcación anclada en ese puerto flotante se averió y soltó aceite y combustible. Esa misma
empresa había sido responsable de otros derrames.
Como ven, son
incontables la cantidad de derrames, y parece cosa casi imposible intentar contabilizarlos cuantos ocurren por año. Lastimosamente
no existe en Panamá, ninguna entidad que monitoree esta situación. Porque por su lado, la muy cuestionada Autoridad Nacional
del Ambiente (ANAM), en este tipo de casos casi nunca parece, o evita, precisar quienes son los responsables.
8- Conclusiones
Como se expresó en el informe de 1999, y a partir de nuestras evaluaciones elementales, nos parece
que la situación de monitoreo de los derrames es una tarea importante que debe tener Oilwatch Panamá para perfilarse como
un actor sociopolítico con incidencia pública.
También, la configuración de la actividad petrolera en nuestro país como punto geoestratégico
de los actuales intereses de los superpoderes corporativos transnacionales, en el trasiego y transporte de petróleo en nuestra
región y el planeta, precisan de Oilwatch convertirse en un puntal agente de
presión en la lucha de resistencia frente al presente modelo energético insostenible. Y ello sólo será posible con actividades
educativas, investigativas, y organizativas desde las comunidades y organizaciones de base.
Referencias:
Este trabajo fue posible gracias a la colaboración del Centro de Investigaciones de Políticas
Sociales y Económicas (CIPSE) por brindarnos una importante base de datos estadísticos, y sus bases metodológicas.
Así mismo a Mir Rodríguez, pionero de Oilwatch en Panamá.
Y a los compañeros del Equipo Rural del Movimiento Nacional de Juventudes Pensamiento y Acción
Transformadora (MNJPAT) |